viernes, 23 de abril de 2010

Lauri Ylönen!

La administradora de éste blog (jeje) le desea un Muy Feliz Cumpleaños a su ídolo: Lauri Johannes Ylönen


¡Feliz Cumpleaños! ¡Happy Birthday! ¡Hyvää Syntymapäivää!

domingo, 11 de abril de 2010

Monumento al Mejor Amigo del Hombre

"Bobby era el terrier de un policía de la ciudad de Edimburgo
llamado John Gray. Ambos estaban siempre juntos y ya era famosa en la
zona la cantidad de trucos que Bobby sabía realizar.


Desafortunadamente, un 15 de Febrero de 1858, Gray muere de una
tuberculosis repentina.

Durante el funeral Bobby permanecería siempre
presente, y seguiría al cortejo hasta el cementerio de Greyfriars
Kirkyard, lugar donde descansarían los restos de John y donde además,
en un acto de fidelidad extrema, Bobby pasaría el resto de los 14 años
que le quedaban de vida montando guardia sobre la tumba de su fallecido
amo.

En un principio todos pensaban que Bobby permanecería solamente
unos días sobre la tumba y que luego el hambre o el aburrimiento lo
alejarían. No obstante, comenzarían a pasar los años e incluso los
crudos inviernos de Escocia y Bobby permanecería fiel en su guardia.
Solo se retiraba de vez en cuando para beber y conseguir comida, o
cuando la nieve le impedía permanecer en el lugar.

Con los años Bobby
se fue transformando en una leyenda local y personas que admiraban su
fidelidad comenzaron a alimentarlo y a suministrarle un refugio en el
invierno. A tal punto creció esta fama que en 1867 el mismo Lord
Provost de Edimburgo, Sir William Chambers, intervendría personalmente
para salvar a Bobby de la perrera y además, para evitar futuros
accidentes de este tipo, declararía al fiel can como propiedad del
Consejo de la Ciudad.

Bobby moriría sobre la tumba de su amo en 1872, y
al no poder ser enterrado en el cementerio, la gente del lugar se
reuniría para construirle una fuente con una estatua en su honor no muy
lejos de allí. Estatua que, no curiosamente, fue construida
mirando hacia la tumba de John Gray..."

martes, 6 de abril de 2010

Nestlé pone en peligro a las selvas de Indonesia y los Orangutanes

La empresa Nestlé, muy conocida por vender productos como Nesquik y otros chocolates, fabrica la golosina Kit Kat y para ello utiliza aceite de palma. Entre sus empresas proveedoras está la mayor responsable de la destrucción de los últimos bosques de Indonesia: Sinar Mas. Mientras numerosas multinacionales cancelaron sus contratos con ésta empresa por sus malas prácticas, Nestlé aún no ha tomado ésa desición.


Desde Greenpeace estamos lanzando una campaña mundial para que Nestlé que deje de comprar aceite de palma que produce la destrucción de los bosques.


"Nestlé debe dejar de comprar aceite de palma a los proveedores que
destruyen las selvas y los bosques de turberas y defender una moratoria que las
proteja de la expansión del cultivo de aceite de palma. Ese comercio está,
además, contribuyendo a agravar el cambio climático al mismo tiempo que destruye
el hábitat del orangután, especie en terrible peligro de
extinción."


Para exigirle a Nestlé que rompa relaciones con Sinar Mas, haz click AQUÍ!

viernes, 2 de abril de 2010

Malvinas: Ésa herida...


Pelearnos por un pedazo de Tierra..., que nos pertenece, sí... ¿Pero por qué no pensamos en la realidad?: Fue una guerra, una masacre (por ambos lados) y éso nunca tendrá justificación alguna...

"Susi", por José Saramago

José Saramago (Premio Nobel de Literatura) publicó éste artículo en Febrero en su blog personal basándose en el caso de "Susi", una elefanta que murió en un zoológico de Barcelona afectada por un cuadro depresivo producto del cautiverio, y propone el cierre de circos y zoológicos. He aquí el tema en cuestión:


"Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo
pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No
debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la
indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de
verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza.
Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos. Más deprimentes que esos
parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer
ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con
las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones
saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de
negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles.

Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes,
para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las
sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los
pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también
dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan
sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros
documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si
es educación lo que se pretende, ahí está a la espera.

Se podrá
preguntar a propósito de qué viene esto, y responderé ya. En el zoológico de
Barcelona hay una elefanta solitaria que se está muriendo de pena y de las
enfermedades, principalmente infecciones intestinales, que más pronto o más
tarde atacan a los animales privados de libertad. La pena que sufre, no es
difícil imaginarlo, es consecuencia de la reciente muerte de otra elefanta que
con la Susi (este es el nombre que le pusieron a la triste abandonada) compartía
en un más que reducido espacio. El suelo que pisa es de cemento, lo peor para
las sensibles patas de estos animales que tal vez tengan todavía en la memoria
la blandura del suelo de las sabanas africanas.

Sé que el mundo tiene
problemas más graves que estar ahora preocupándonos con el bienestar de una
elefanta, pero la buena reputación de que goza Barcelona comporta obligaciones,
y ésta, aunque pueda parecer una exageración mía, es una de ellas. Cuidar a
Susi, darle un fin de vida más digno que verla acantonada en un espacio
reducidísimo y teniendo que pisar ese suelo del infierno que para ella es el
cemento. ¿A quién debo apelar? A la dirección del zoológico? ¿Al ayuntamiento?
¿A la Generalitat? "



Fuente: Centro de Prevención de Crueldad al Animal